leve, leve, muy leve,
un viento muy leve pasa,
y se va, siempre muy leve.
y no sé yo en qué pienso
ni me interesa saberlo.
fragmento xiii de “el guardador de rebaños” de alberto caeiro
eugenio tisselli
leve, leve, muy leve,
un viento muy leve pasa,
y se va, siempre muy leve.
y no sé yo en qué pienso
ni me interesa saberlo.
fragmento xiii de “el guardador de rebaños” de alberto caeiro