(amanecer en la sierra negra)
al recorrido del ocaso al alba
yo lo llamo dios
al recorrido del alba al ocaso
yo lo llamo dios
esos recorridos no son trazos rectos
sino remolinos
enredándose el uno en el otro
el otro en el uno
y si todo al final es uno
con el mismo nombre
habría de nombrar cada cosa
dios
pero si todo es agua que va y vuelve
más valdría no nombrar
pues los nombres son piedras
y dios es fluir
así que profundo silencio guardo
y este río en el que callo
se ilumina y oscurece
al verme asombrado encallar
para después
pasar