este artículo fue escrito para el dossier literatura e inteligencia artificial de la revista cuadernos hispanoamericanos (septiembre de 2025). mi texto fue editado sin mi consentimiento, y no estoy conforme con la manera en que se publicó. así que lo reproduzco aquí, en su versión original.
escribir como si fuera la última vez
las llamas que acechan, la inundación que anega, el grado de temperatura en exceso que rompe toda resistencia, el alimento que falta, los fascistas que estrechan el cerco, las máquinas que aceleran la angustia. y, en medio de todo ello, escribir, como si fuera la última vez. porque, de hecho, lo será. o tal vez no, pero habría que escribir como si la muerte pudiera olerse bajo el escritorio, detrás de la puerta, justo al otro lado de la ventana. justo al otro lado de la pantalla. el final se acerca y, a pesar de ello, escribir: conatus sese conservandi, aunque poco quede por conservar.
los algoritmos que generan cadenas de texto parecen plantear una amenaza mortal a la escritura humana. su creciente despliegue, y su cada vez más convincente operación, suponen un reto ante el cual el texto humano podría empequeñecerse hasta desaparecer. en este escenario, quisiera proponer aquí una ruta posible para el futuro de nuestra escritura. es cierto que la relación entre escritura y algoritmos es tan antigua como el ars magna de ramon llull, quizás aún más. sin embargo, los sistemas actuales, como el popular chat gpt, han irrumpido con una fuerza amenazante en el arte de concatenar palabras para tejer ideas. no pretendo hacer una revisión histórica de las operaciones de cálculo aplicadas a la escritura. más bien comenzaré ofreciendo una visión cenital de la elipse que demarca el lenguaje, hoy expandida en sus límites por el texto artificialmente generado. me detendré un momento en la cuestión de la inteligencia, la cual, desde de mi punto de vista, debería entenderse, aplicada a las máquinas, como una metáfora y no como una figura isomorfa con respecto a las capacidades de lo vivo para hacer que el mundo sea inteligible. finalmente, intentaré alumbrar un
camino posible para la escritura por venir, apoyándome en la pulsión vital del conatus spinoziano. escribir como si fuera la última vez será, quizás, el motivo que nos permitirá crear una bifurcación en la vía de la escritura para seguir adentrándonos en el bosque de lo humano sin ser menoscabados en nuestro propósito por la operación de las máquinas.