alacrán

el velo es muy frágil
se rasga al menor roce

con un soplo terriblemente leve
esta mañana se rasgó un poco más

fue un casi
que amenazó con romper la tela

una carrera de veneno
sobre mi delgada piel

sacudida violenta
mareo ante el aguijón

inmediatamente fui a lavar los platos
a poner orden en la casa

sin saber de mí
sin estar en mí

hubo un derrumbe
el guardián dormía y yo entré

aunque pasé de largo
no traspasé el velo

sigo aquí
traspasado